Akilah Monifa no tenía un gusto refinado por la comida hasta que bajó 100 kilos.

La directora de comunicaciones radicada en San Francisco dice que ella nunca disfrutaba su comida. Comía principalmente para alimentar una adicción.

"Comía mucha comida chatarra, y no estaba consciente de lo que comía", dijo Monifa.

Pero a diferencia de lo que ocurre con las drogas o el alcohol, donde un adicto puede ponerle fin al comportamiento negativo, ella sabía que no podía dejar de comer. Así que lo que decidió fue dejar de comer y beber por costumbre.

Empezó con cambios pequeños.

Para saber mas click aqui.