Hongos:Poseen selenio que ayudan a reforzar los glóbulos blancos de la sangre, y beta glucano, un tipo de fibra antimicrobiana que ayuda a tu cuerpo a encontrar y destruir infecciones.

Ajo fresco:El fuerte olor de alimentos como el ajo se debe a la alicina, un compuesto antimicrobiano; un estudio británico encontró que personas que toman suplementos de alicina sufren 46% menos resfriados.

Salmón silvestre:Aquellas personas con niveles bajos de vitamina D, tienen un 40% más de probabilidad a contraer una infección respiratoria; una porción mediana de salmón proporciona una cantidad considerable de esta vitamina.

Té:Investigadores de la Universidad de Harvard encontraron que beber té negro diariamente cuadruplica las defensas del sistema inmunológico al cabo de dos semanas; lo anterior, gracias a la teanina y catequina que contiene.

Yogur:El tracto digestivo es uno de los órganos más sensibles de nuestro cuerpo y donde más se pueden alojar gérmenes causantes de todo tipo de enfermedades. Los prebióticos y probióticos, que se encuentran en los alimentos fermentados como el yogur natural, reforzarán tu sistema inmune.

Chocolate oscuro:Los expertos en nutrición están de acuerdo que el chocolate oscuro se merece un lugar en las dietas saludables, y un estudio publicado en el British Journal of Nutrition, afirma que el cacao potencia la capacidad de defensa contra la infección.

Almendras:Proporcionan mucha vitamina E, un antioxidante que reduce la probabilidad de contraer resfriados y las infecciones respiratorias; también la puedes encontrar en las semillas de girasol y el germen de trigo.

Fresas:No solamente las naranjas son frutas ricas en vitamina C. Según algunos estudios, las fresas pueden reducir la intensidad y duración de los resfriados y la gripe, por lo que vale la pena incluirlas en nuestra dieta diaria.

Con información de: Agencias | Ecoosfera