Tener mal de amores ya sea por la ruptura o pérdida de del ser querido se experimenta un nivel de dolor, sobre todo cuando es una persona con la que se ha pasado toda la vida. Pero ¿se puede morir realmente de amor?

Muchos opinan que es el descuido por inatención, que se produce tras la pérdida, lo que ocasiona la enfermedad y hasta la muerte del doliente. Sin embargo, existen hormonas que son liberadas por el impacto de perder a alguien. 

Según registra BBC, los médicos dicen que estas hormonas de estrés pueden causar condiciones letales como derrame cerebral o ataque al corazón.

De hecho, estudios realizados en miles de pacientes mayores de 60 años que habían perdido a su pareja revelaron que el riesgo de sufrir de ataques cardíacos y derrames se duplicaba en los primeros 30 días tras la muerte del ser querido.

Los especialistas concluyen de esta forma que la muerte no ocurre directamente por la pérdida o ruptura, pero si facilita el entorno para ocasionar algún otro tipo de mal.